¿Puede una entidad corregir un error contable cambiando su política contable?
En la práctica empresarial, se han identificado situaciones en las que se pretenden realizar ajustes en los valores reconocidos de las propiedades, planta y equipo utilizando como referencia avalúos catastrales o valores determinados para fines fiscales. En estos casos, puede incurrirse en el error de no verificar previamente si dichos tratamientos se encuentran alineados con las políticas contables adoptadas por la entidad y con el marco técnico normativo aplicable.
Recientemente, el Consejo Técnico de la Contaduría Pública, mediante el Concepto No. 2026-0047, reiteró una posición relevante para las entidades que aplican las NIIF para las PYMES: cuando un reconocimiento contable se realiza sin verificar la política contable vigente o utilizando criterios de medición que no cumplen con los requerimientos normativos, estamos frente a un error contable y no ante una diferencia de criterio.
Esta precisión es importante porque, en algunas ocasiones, se considera erróneamente que la adopción posterior de una nueva política contable puede corregir registros efectuados incorrectamente en períodos anteriores. Sin embargo, el marco normativo establece que la corrección de errores y los cambios en políticas contables son situaciones diferentes y deben recibir tratamientos independientes.
La Sección 10 de la NIIF para las PYMES señala que los errores de períodos anteriores incluyen aquellos originados por una aplicación incorrecta de las políticas contables. Por lo tanto, cuando una entidad incrementa el valor de un activo sin que dicho tratamiento esté soportado en su política contable o sin cumplir los criterios técnicos establecidos por la norma, deberá evaluar la materialidad del error y, cuando corresponda, efectuar su corrección de manera retroactiva.
Uno de los aspectos más relevantes del pronunciamiento del Consejo Técnico es que la aprobación de los estados financieros por parte de la asamblea de accionistas no elimina la obligación de corregir errores materiales identificados posteriormente. Si el error afecta la razonabilidad de la información financiera, la entidad deberá realizar los ajustes correspondientes en los estados financieros posteriores a su descubrimiento, reexpresando la información comparativa o los saldos iniciales cuando sea practicable.
Adicionalmente, el Consejo Técnico recuerda que la decisión de adoptar el modelo de revaluación para las propiedades, planta y equipo no convalida tratamientos incorrectos realizados en el pasado. Antes de implementar cualquier cambio de política contable, la entidad debe corregir los errores identificados conforme a los lineamientos establecidos en la Sección 10 de la NIIF para las PYMES.
Otro punto que merece especial atención es la utilización de avalúos catastrales o valores determinados para efectos del impuesto predial como base para la medición contable de los activos.
Aunque estos valores pueden servir como referencia para fines tributarios o administrativos, no necesariamente representan el valor razonable requerido por los estándares de información financiera. Por esta razón, su aplicación automática en los estados financieros puede generar distorsiones en la información y derivar en errores contables que posteriormente deban ser corregidos.
Este concepto deja una enseñanza fundamental: las políticas contables no son documentos elaborados únicamente para cumplir requisitos formales; constituyen la base sobre la cual se construye la información financiera de una organización, por lo cual deben aplicarse de manera consistente y alineada con el marco técnico vigente.
En un entorno empresarial donde la transparencia y la calidad de la información financiera son cada vez más relevantes para inversionistas, entidades financieras, organismos de control y demás grupos de interés, resulta indispensable que las organizaciones fortalezcan sus procesos de revisión contable, evalúen periódicamente la correcta aplicación de sus políticas y corrijan oportunamente cualquier desviación identificada.
Más allá del cumplimiento normativo, una adecuada gestión de los errores contables contribuye a preservar la confianza en la información financiera y a garantizar que la toma de decisiones se realice sobre bases técnicas sólidas y confiables.
Realizado Por: Diana Guevara – Supervisor Contable.
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